La cocotilla: mucha personalidad con plumas.
Una mascota ideal, con mucha personalidad y apego a su
dueño.
La cocotilla es un ave de origen australiano muy fácil
de tener como mascota. Es más pequeña que los loros amazónicos y un poco más grande
que el periquito australiano común. Es un pájaro que se vuelve muy apegado a su dueño y
necesita estar en contacto con la familia, son divertidas y juguetonas.
Si usted tiene una no querrá cambiarla por ninguna otra
mascota.
Estas aves no tienen que ser criadas a mano para ser
entrenadas como mascota. Algunas veces son chillonas porque quieren llamar la atención en
la casa, y todo se resuelve cuando comparten la habitación con alguno de la familia.
Se les puede enseñar a hablar y a chiflar. Para que
aprendan a hablar hay que tener paciencia como en todo entrenamiento de mascota, pero lo
harán mejor que los periquitos australianos. Los machos serán mejores en esto que las
hembras, aunque estas últimas tienen mejor temperamento y son más tranquilas. Tienen un
pico fuerte y, aunque no son tan destructivos como sus parientes más grandes, pueden
romper empapelado y piezas de madera. Por esto lo mejor es tener siempre juguetes para que
muerdan o piquen y puedan mantener su pico, los músculos del cuello y las mandíbulas en
buena forma.
Las cocotillas se apegan al miembro de la familia que
más esté con ellas y rechazarán a otras personas, pero si la atención se divide entre
varias personas, se acostumbrará a más de una. Estas aves son conocidas por hacer
alboroto durante la noche en la jaula. A veces hasta se hacen daño con esta actividad
descontrolada, y hay algunas que se inclinan más a hacerlo que otras. Algunos dueños
recomiendan tener una pequeña luz encendida en el cuarto para prevenir estos sucesos.
Hay muchas mutaciones de cocotillas, lo que da una gran
variedad de colores, pero esto no tiene nada que ver con la inteligencia del ave.
Generalmente esto tiene que ver con el pájaro en si y con el ambiente en donde se ha
criado. Si una cocotilla no ha interactuado fuera de su jaula con su dueño, nunca será
tan amistosa ni parecerá tan inteligente como aquellas mascotas que han recibido mucho
amor, atención y la oportunidad de expresar su curiosidad natural acerca del ambiente en
que vive.
Se recomienda recortarles las alas por alguien entrenado
para esto, y luego el dueño podrá continuar haciéndolo cuando sea necesario. Esto es
muy saludable pues el ave depende más de nosotros y ayuda para que el entrenamiento sea
más llevadero.
Las jaulas deberán ser de un mínimo de 50 cm de alto y
de 20 cm de ancho. Mientras más grandes mejor. Si los barrotes son horizontales, el ave
podrá escalar con mas facilidad. Deberá tener varias perchas y una de ellas planas. La
jaula deberá estar colocada en la habitación en donde se reúna mas a menudo la familia,
nunca en la cocina pues el humo les hace daño. Tampoco es saludable ubicarlas en un
cuarto, pues el ave se aburre si no esta acompañada.
La cocotilla puede tener un gimnasio para ejercitarse,
una percha afuera de la jaula con juguetes. También se puede colocar el gimnasio cerca de
la jaula para que salga y regrese libremente. A la hora de dormir deberá cerrarse la
jaula. Estas aves pueden vivir de 20 a 30 años si llevan una dieta adecuada pero
generalmente el período se acorta de 7 a 10 años por una alimentación pobre o algún
accidente. Deben comer sus semillas, vegetales verdes, huevo duro, y hasta pastas.
En la opinión de Richard Mizera, de quien adaptamos este
artículo, la naturaleza dulce de estas aves y su devoción hacia el dueño hace que sea
una de las preferidas por los dueños de aves exóticas.
Para este experto criador de aves, es la mejor mascota
que uno podría tener.
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